La memoria auditiva se puede reforzar

La memoria auditiva se puede reforzar

Fomentando el desarrollo de la memoria auditiva y aprendizaje en el hogar

¿Qué es la memoria auditiva?

Esta se refiere a la habilidad para recordar la información que ingresa por medio del sentido del oído.

¿Qué indicadores en el aprendizaje puede mostrar una persona cuya memoria auditiva es deficiente?

·       Dificultad para seguir indicaciones y explicaciones orales.

·       Dificultad de atención.

·       Dificultad para aprenderse las tablas de multiplicar, provincias, abecedario, meses, días, planetas, entre otros.

·       Inversión de eventos al relatar hechos históricos.

·       Pide con frecuencia que se le repitan las indicaciones y explicaciones.

·       Al día siguiente no recuerda lo que se estudió.

·       Errores repetitivos en la pronunciación de palabras. Se le corrigen pero al día siguiente los dice de la misma manera equivocada.

·       Dificultad en comprensión lectora.

Según lo mencionado, es posible determinar que las características de una persona con memoria auditiva deficiente, van a repercutir considerablemente en el desempeño académico. Por tanto, ejercitar  esta habilidad de forma regular va a favorecer el aprendizaje. Lo ideal es realizar las actividades para reforzar esta habilidad diariamente, por un espacio de 15 minutos y no menos de cinco veces a la semana para lograr observar cambios a corto y mediano plazo. Las actividades deben llevarse a cabo de manera entretenida y se han de tomar en cuenta los gustos e intereses de los participantes.

A continuación se brindan algunos ejemplos para compartir en familia:

1. Juego “Vamos de paseo”: Participante uno “ayer fui al mall y compré zapatos”. Segundo participante  “ayer fui al mall y compré zapatos y bufanda”. El tercero dice “ayer fui al mall y compré zapatos, bufanda y pantuflas”. Se van agregando objetos, considerando la capacidad cognitiva de cada niño, promoviendo la agilidad mental de los mismos.

2. Repetir números de un dígito, primero con tres luego ir aumentando conforme se ve el avance. Por ejemplo: Se le dicen una sola vez los números  4-6-9  y se le pide que los repita. Cuando lo logre, se pueden decir más números o pedir que los diga en orden inverso. Esto es, si se le dicen los números 5-8-3, debe repetir 3-8-5.

3. Hacer la misma actividad anterior pero con palabras. En un principio  pueden ser tres  palabras de dos  sílabas cada una. Por ejemplo: cala, moto, libro. Se continúa avanzando conforme el estudiante va adquiriendo más habilidad.  En un nivel más elevado, se le puede pedir que diga de manera inversa las tres palabras que escucha. Por ejemplo, si se le dice jabón, lápiz, burro; debe repetir burro, lápiz, jabón.

4. Aprender chistes, canciones, trabalenguas.

5. Pueden aprender placas de carros, números de teléfono, de identificación y más.

6. Aprender oraciones para antes de acostarse, levantarse o para agradecer por los alimentos.

7. Identificar el orden en que escuchan determinados sonidos. Por ejemplo, se  hacen sonar; sin permitirle ver; una tijera que abre y cierra,  una campana, arrugar una hoja y el chasquido de los dedos. Una vez que se termina, se le pide que diga qué fue lo que escuchó.   Se van aumentando el número de objetos sonoros conforme se observa que la destreza mejora.

8. Leer en voz alta. Al terminar el párrafo se le hacen preguntas referentes o se le pide que explique con sus propias palabras.

Así se observa que las actividades por llevar a cabo son breves y de fácil ejecución. Asimismo, no requieren materiales elaborados, por lo que es posible aplicarlas dentro de la rutina cotidiana. Se insta a aplicar los juegos mencionados y a investigar otros en los sitios de Internet.